Hoy, pinto flores dónde mis lágrimas se derramaron por primera vez. Decoro el camino que toman éstas para amenizar su viaje hacia una muerte irremediable.
Dejo caer el peso de la brocha sobre mis mejillas, formando con cada caricia, alargadas manchas de pintura que humedecen mi rostro y lo colorean dando vida a pétalos perdidos en la abstractedad. Flores que el corazón ve, ojos que intuyen para creer.
Se impregnan en mí creando todo un jardín silvestre, por el que alguna vez pasearon mis lágrimas huyendo de mi persona. Sin poder soportar más la presencia de aquellas emociones que anhelaban brotar de mi ser. Esas emociones se convirtieron en algo físico, deseaban que las conociera de una vez. ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀
Estás flores que ahora adornan mi faz, esperan la llegada de nuevos sentimientos materializados en cristales líquidos. ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀Pero esta vez, en son de paz. Para que caminen tranquilas por este jardín de húmeda esperanza, hasta que mueran ahogadas en mi boca o salten al vacío creyendo que podían volar.
Tal y como volaban cuando eran simples pensamientos por mi mente.

- ¡Buenas! Este texto es dedicado a todos los alumnos de IE Capellanía. Pues desde aquí os animo para que os sintáis libres y válidos para expresar vuestros sentimientos. Es más importante de lo que creéis estar en paz con vuestro cuerpo y mente, mirar por vuestra salud y ser felices. No tengais miedo de ser reales. Escribid, cantad, bailad, corred…Vivid. ¡Muchas gracias!


Orgulloso de mis alumn@s de tutoría este año, especialmente de personas tan creativas, empáticas e implicadas. Eva, María Delgado,… y otras grandes personas que construirán un futuro mejor, estoy seguro de ello. Bravo!
Que cosas más bonitas escribes siempre, Eva. Gracias por compartir un escrito tan profundo y personal. Me ha gustado mucho.