Toda la vida del planeta está sustentada por los recursos que la naturaleza otorga, el más importante es el agua, un bien escaso y que a la vez es vital para todo ser vivo. El ser humano comenzó siendo un depredador más en el paleolítico hasta llegar a crear los primeros poblados con población sedentaria en el neolítico, donde comenzamos a criar animales y cultivar plantas. Para realizar estas actividades era necesario el uso del agua, tuvimos que ingeniárnosla para llevar este agua de un punto a otro para facilitar su uso.
Esto ha llevado a que durante siglos se llevan construyendo grandes aljibes, pozos, piscinas, acequias, cisternas… Estas construcciones suponen un peligro para nuestra fauna. Desde hace décadas asistimos a un éxodo rural sin precedentes, esto causa el abandono masivo de tierras de cultivos y con ello estas infraestructuras que quedan sin uso y abandonadas que es cuando surge el problema.

Cientos de miles de animales mueren cada año en estos efectos trampa al caer y no poder salir ya que están abandonados y no hay ningún tipo de salida. Estos animales son muy variados, los más afectados son los anfibios y los reptiles que acuden allí sobre todo en verano, pero también son victimas los mamíferos como los conejos, ratones, perros, zorros o incluso corzos. Al caer estos animales no tendrán otra cosa que hacer que esperar a que les llegue la muerte.


Pero… ¿Hay alguna solución a este gran problema? Me complace decir que sí, existen ciertas asociaciones que presionan a los dueños de estas infraestructuras para que habiliten rampas para que los animales puedan salir. Aún así es complicado porque muchos de estos enclaves no tienen dueño o se desconoce o directamente se niegan a colaborar. Es por ello que existe un grupo de personas que dedican su tiempo libre a rescatar a estos animales, revisando asiduamente estas infraestructuras y liberando a los animales que allí se encuentran arriesgando incluso su integridad física; héroes sin capa. Un caso especial es el de Deborah Pinto, una rescatista gironesa que lleva más de 10 años dedicando su tiempo libre casi exclusivamente a rescatar animales e incluso a curarlos. Graba vídeos de esos rescates y los sube en su canal de YouTube para mostrar este gran problema a la sociedad y concienciar sobre ello. También graba vídeos de animales en el extranjero e incluso tiene tutoriales de como manejar a una serpiente.

Ella hace un especial énfasis en los ofidios (serpientes), unos animales que son muy perseguidos en España sin ninguna razón. De las 15 especies que hay en España, solo 3 son víboras y además de todas las mordeduras que se producen en un año, solo un 0,1% son mortales. Deborah en un principio sentía pánico por las serpientes pero aprendió y comprendió su belleza. Actualmente plasma su pasión hacia las serpientes en las redes sociales y ya es una de las caras más conocidas de España en cuanto a rescates de fauna. Ha salido en medios de comunicación tan importantes como por ejemplo TVE o TV3. Tiene un grupo de Facebook que es única y exclusivamente de serpientes de España que a día de hoy cuenta con 19.500 miembros. Tiene un equipo de expertos excepcional que resuelven cualquier tipo de duda sobre estos animales. Ella sola ha logrado transmitir a los miembros de este grupo su amor hacia estos animales. Tanto es así que muchas personas han cambiado su actitud hacia estos animales al comprender su importancia en los ecosistemas y que todas son inofensivas si no las molestamos y dejamos que sigan su camino.


Tenemos la suerte de que cada día más y más gente sigue el ejemplo de Deborah y se apuntan al club de rescatistas para intentar salvar a nuestra fauna silvestre víctima de estas trampas mortales. En nuestra manos está evitar que cientos de miles de animales sigan muriendo año tras año y que nadie ponga ninguna solución.
El enlace del canal de YouTube de Deborah y su grupo de Facebook:
https://www.youtube.com/c/deborahpinto
https://www.facebook.com/groups/562602711143336/
